domingo, 13 de abril de 2025

 

Análisis de la relación entre las licenciaturas en ingeniería en México, su vinculación con el sector productivo, la alta tecnología, la innovación y su contribución al desarrollo de México

 

El análisis de la relación de las licenciaturas en ingeniería en México, junto con su vinculación con el sector productivo, la alta tecnología, la innovación, así como su contribución al desarrollo del país es evidentemente un tema complejo que requiere considerar datos estadísticos, tendencias del mercado laboral y el impacto económico y social de estas disciplinas.

En este ejercicio presento un análisis general organizado en torno a varias cuestiones que considero importantes basado en la información disponible y estructurado en torno a una serie de puntoso o preguntas clave[1].

1. Sobre el contexto de las licenciaturas en ingeniería en México

México tiene una amplia oferta de programas de ingeniería en su sistema de educación superior. Según datos de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), en el ciclo escolar 2020-2021, había aproximadamente 4.98 millones de estudiantes matriculados en educación superior, de los cuales un porcentaje significativo (alrededor del 21.3%) se encontraba en carreras relacionadas con ingeniería y manufactura. Además, se reportaron 855,731 egresados de ingeniería en el mismo período, lo que posiciona a México como el sexto país con mayor número de ingenieros graduados a nivel mundial.

Sin embargo, es importante hacer notar la enorme diversidad de programas. Por ejemplo, la Academia de Ingeniería de México identifica más de 30 tipos de licenciaturas en ingeniería, incluyendo disciplinas tradicionales como Ingeniería Civil, Mecánica, Eléctrica e Industrial, y otras más especializadas como Biotecnología, Mecatrónica, Aeronáutica, Automotriz, Innovación, Sustentabilidad, y Tecnologías de la Información.

Es posible ver que esta proliferación refleja tanto la respuesta de los programas encargados de la formación de ingenieros y su adaptación a necesidades específicas del mercado, así como una posible dispersión en la calidad y pertinencia de los programas.

2. Relación de las ingenierías con el sector productivo, alta tecnología e innovación

Para evaluar cuántos de estos títulos se relacionan con el sector productivo, la alta tecnología y la innovación, podemos clasificar las ingenierías en función de su aplicación en industrias clave y su alineación con tendencias tecnológicas globales. A continuación, se identifican las categorías más relevantes:

a) Ingenierías vinculadas al sector productivo

El sector productivo en México está dominado por industrias como la manufactura, la automotriz, la aeroespacial, la electrónica y la energía. Las ingenierías más directamente relacionadas incluyen:

  • Ingeniería Industrial: Es una de las más demandadas, con un enfoque en optimización de procesos y productividad. Según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), representa una de las carreras con mayor empleabilidad en el sector industrial, con un impacto significativo en la estandarización y calidad de la producción.
  • Ingeniería Mecánica y Electromecánica: Clave para la manufactura y mantenimiento de maquinaria en sectores como el automotriz y el metalmecánico.
  • Ingeniería Automotriz: México es uno de los principales productores de vehículos a nivel mundial, y esta ingeniería responde a la demanda de empresas como Ford, General Motors y, más recientemente, Tesla.
  • Ingeniería Química y de Alimentos: Relevante para la industria alimentaria y farmacéutica, sectores que contribuyen significativamente al PIB.

Estas ingenierías tienen una alta tasa de absorción en el mercado laboral, especialmente en regiones industriales como Bajío, Nuevo León y la frontera norte. Según el INEGI, el 16.5% de los jóvenes ocupados en México se desempeña en actividades técnicas o profesionales relacionadas con estas áreas, aunque la vinculación con el sector productivo podría mejorar mediante una mayor coordinación entre universidades y empresas.

b) Ingenierías de alta tecnología

Las ingenierías de alta tecnología se asocian con sectores como las tecnologías de la información (TI), la inteligencia artificial (IA), la ciberseguridad, la nube híbrida, la robótica y la electrónica avanzada. Las más relevantes incluyen:

  • Ingeniería en Computación e Informática: México es el tercer exportador mundial de servicios de TI, superado solo por India y Filipinas. Esta ingeniería es clave para el desarrollo de software y aplicaciones, con un crecimiento proyectado debido a la demanda de empresas como Amazon Web Services, que invertirá en centros de datos en Querétaro.
  • Ingeniería en Mecatrónica: Combina mecánica, electrónica e informática, siendo fundamental para la automatización industrial y la Industria 4.0.
  • Ingeniería en Electrónica y Comunicaciones: Esencial para la producción de dispositivos como teléfonos inteligentes, televisores y equipo médico, donde México es un hub estratégico.
  • Ingeniería en Biotecnología: Aunque en desarrollo, tiene potencial en biofarmacéutica y agricultura de precisión, sectores con creciente inversión.

Estas disciplinas están alineadas con las tendencias de innovación global, pero enfrentan retos como la baja inversión en investigación y desarrollo (I+D), que en México es de apenas el 0.3% del PIB, comparado con el promedio de 2.5% de la OCDE.

c) Ingenierías enfocadas en procesos relacionados con la innovación

Las ingenierías explícitamente diseñadas para la innovación, como la Ingeniería en Innovación (ofrecida por universidades como la UVM), buscan formar profesionales capaces de crear soluciones disruptivas combinando tecnología, creatividad y sostenibilidad. Sin embargo, su impacto real depende de la calidad del programa y su vinculación con ecosistemas de emprendimiento.

Otras ingenierías innovadoras incluyen:

  • Ingeniería en Sustentabilidad: Responde a la demanda de soluciones para el cambio climático y la gestión de recursos, aunque su adopción en el sector productivo es aún limitada.
  • Ingeniería Aeroespacial: México exporta partes y estructuras de aviones, pero el desarrollo de tecnología propia es incipiente.
  • Ingeniería en Nanotecnología y Materiales: Tiene aplicaciones en salud, energía y manufactura, pero requiere mayor inversión para escalar.

En el Índice Mundial de Innovación 2023, México se ubicó en el puesto 58 a nivel global y tercero en América Latina, lo que refleja un avance regional pero también limitaciones en infraestructura y políticas públicas para la innovación.

3. Contribución al desarrollo del país

Para determinar si estas ingenierías contribuyen significativamente al desarrollo de México, consideremos varios indicadores:

a) Impacto económico

  • Exportaciones tecnológicas: México es un líder en la exportación de productos de alta tecnología, como computadoras, dispositivos electrónicos y equipo médico. Las ingenierías en Electrónica, Computación y Automotriz son fundamentales para sostener esta posición.
  • Generación de empleo: Según el Observatorio Laboral, las ingenierías mejor remuneradas (como Automotriz, Química y Aeronáutica) ofrecen salarios de entre 17,000 y 36,000 pesos mensuales, lo que mejora la calidad de vida y fortalece la economía.
  • Proyectos estratégicos: Grandes iniciativas como el Plan Sonora, el Corredor Interoceánico y la refinería Dos Bocas dependen de ingenieros en Energía, Logística y Construcción, lo que demuestra su relevancia para el desarrollo infraestructura.

b) Innovación y competitividad

  • Limitaciones en I+D: A pesar del alto número de egresados, la baja inversión en I+D limita la creación de tecnología propia. México depende en gran medida de empresas extranjeras para el desarrollo tecnológico, lo que reduce el impacto innovador de sus ingenieros.
  • Ecosistema de innovación: La formación de talento en áreas como ciberseguridad, desarrollo de software y diseño de UX es crucial para cerrar brechas digitales, pero requiere fortalecer la colaboración entre universidades, empresas y gobierno.

c) Desafíos sociales y ambientales

  • Ingenierías verdes: Disciplinas como Ingeniería Ambiental y en Sustentabilidad buscan abordar problemas como la escasez de agua y el cambio climático, pero su impacto es limitado por la falta de políticas públicas coherentes.
  • Brecha digital: Proyectos como “Internet para todos” destacan la necesidad de ingenieros en Telecomunicaciones para garantizar acceso universal, lo que tiene un impacto directo en la equidad social.

d) Desafíos en el mercado laboral

  • Subutilización de talento: A pesar de que México produce más de 800,000 ingenieros, la industria nacional no siempre absorbe este talento debido a la falta de inversión en sectores de alta tecnología como semiconductores y automatización. Muchos ingenieros terminan trabajando en áreas no relacionadas o emigrando a mercados como EE.UU. y Canadá, donde los salarios son más competitivos (hasta 28% más altos para desarrolladores de software).
  • Brecha de género y diversidad: Aunque las mujeres representan el 22% de los estudiantes de Ingeniería Industrial, su participación en otras ramas es menor, lo que limita la diversidad en la fuerza laboral técnica.

4. Una mirada crítica

No todas las licenciaturas en ingeniería contribuyen por igual al sector productivo, la alta tecnología o la innovación:

  • Alta relevancia: Ingenierías como Computación, Mecatrónica, Electrónica, Industrial y Automotriz tienen una conexión directa con industrias clave y demandas del mercado global. Su contribución al PIB y al empleo es significativa, pero está más enfocada en la ejecución que en la creación de tecnología propia.
  • Relevancia emergente: Disciplinas como Biotecnología, Nanotecnología y Sustentabilidad tienen un potencial transformador, pero su impacto es limitado por la falta de infraestructura y financiamiento.
  • Relevancia cuestionable: Algunas ingenierías muy especializadas o con baja demanda (como Ingeniería Textil o ciertas ramas de Ingeniería Agrícola) pueden no estar alineadas con las prioridades actuales del país, lo que genera egresados subempleados.

La proliferación de tipos de ingeniería responde a una combinación de necesidades reales y estrategias de mercado de las universidades. Sin embargo, la falta de vinculación efectiva entre la academia y la industria, junto con la baja inversión en I+D, significa que el potencial de los ingenieros mexicanos no se aprovecha plenamente. Por ejemplo, mientras México produce talento suficiente para competir en áreas como semiconductores, la ausencia de inversión en estas tecnologías limita el desarrollo local.

5. Una primera conclusión

De las más de 30 licenciaturas en ingeniería ofrecidas en México, aproximadamente 10-12 (como Computación, Electrónica, Mecatrónica, Industrial, Automotriz, Química, entre otras) tienen una relación directa con el sector productivo y la alta tecnología, contribuyendo significativamente a la economía a través de exportaciones, empleo y proyectos estratégicos. Sin embargo, solo unas pocas, como Ingeniería en Computación y Mecatrónica, están fuertemente vinculadas a la innovación debido a su alineación con tendencias como la IA, la automatización y la Industria 4.0.

Estas ingenierías impulsan el desarrollo del país, pero su impacto está limitado por:

  1. Baja inversión en I+D, que frena la creación de tecnología propia.
  2. Descoordinación entre universidades y empresas, lo que resulta en egresados con habilidades desfasadas.
  3. Dependencia de inversión extranjera, que prioriza la manufactura sobre la innovación local.

Para maximizar la contribución de las ingenierías, México debería:

  • Incrementar la inversión en I+D al menos al 1% del PIB en los próximos 5 años.
  • Fomentar programas de vinculación academia-industria, como pasantías y proyectos conjuntos.
  • Priorizar la formación en áreas STEM emergentes, como ciberseguridad y biotecnología.
  • Diseñar políticas públicas que incentiven la innovación local y reduzcan la fuga de talento.

En resumen, aunque las ingenierías mexicanas tienen un impacto positivo, su potencial para transformar el país está subutilizado. Una estrategia nacional enfocada en innovación y tecnología podría cambiar esta narrativa, convirtiendo a México en un líder regional en desarrollo tecnológico.



[1] El análisis sobre la pertinencia de las licenciaturas en ingeniería en México fue elaborado con el soporte de Grok, una inteligencia artificial desarrollada por xAI, que permitió procesar datos estadísticos y tendencias del sector educativo y productivo (Grok, xAI, consultado en abril de 2025).

 


viernes, 11 de abril de 2025


¿Cuándo es posible hablar de desapariciones forzadas? (1)

                                 Jorge Martínez Stack                                                                       

Según la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas (adoptada por la ONU en 2006 y ratificada por México en 2008), una desaparición forzada ocurre cuando:

  • Una persona es privada de su libertad (arresto, detención, secuestro) de manera intencional.
  • Esta privación es llevada a cabo por agentes del Estado o por personas/grupos que actúan con autorización, apoyo o aquiescencia del Estado. 
  • Se niega la existencia de la privación o se oculta el paradero de la persona, dejándola fuera del amparo de la ley.

 La definición también está incorporada en la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas de México (2017), que en su Artículo 4 describe el delito como: 

 ·       "La privación de la libertad de una persona por agentes del Estado o con su complicidad, seguida de la negativa a reconocer dicha privación o de ocultar el destino o paradero de la persona desaparecida."

Por tanto, se habla de desapariciones forzadas cuando hay una acción deliberada que involucra al Estado (directa o indirectamente) y un encubrimiento posterior, lo que distingue este delito de secuestros privados o desapariciones no vinculadas a autoridades.

 ¿Cuándo se considera responsabilidad del estado?

 El Estado puede ser considerado responsable de una desaparición forzada en los siguientes escenarios, según el marco jurídico internacional y mexicano:

Participación directa de agentes estatales: 

Cuando policías, militares o funcionarios públicos ejecutan la desaparición. 

Un ejemplo: Los casos de los 43 estudiantes de Ayotzinapa (2014), donde policías municipales de Iguala, coludidos con el crimen organizado, entregaron a los estudiantes a un cártel, con presunta omisión o complicidad de autoridades estatales y federales.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos han señalado responsabilidad estatal por acción directa y falta de investigación. 

Criterio: Si un agente estatal (federal, estatal o municipal) participa, la responsabilidad recae en el Estado por ser sus representantes.

Aquiescencia o complicidad del Estado: 

Cuando el Estado no actúa directamente, pero permite, tolera o encubre la desaparición realizada por particulares (ej. crimen organizado) bajo su conocimiento o con su apoyo implícito.

 Un ejemplo reciente: En estados como Tamaulipas o Guerrero, donde persisten altas tasas de desapariciones (más de 10,000 casos anuales según el Registro Nacional de Personas

Desaparecidas, RNPD), reportes de ONGs como el Comité Cerezo señalan que autoridades locales a menudo no intervienen o protegen a grupos criminales. 

Criterio: La omisión deliberada o la colusión convierte al Estado en responsable, según el Artículo 1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (obligación de garantizar derechos).

 Falta de prevención y debida diligencia:  El Estado es responsable si no previene las desapariciones pese a conocer patrones de riesgo o si no investiga de manera pronta, exhaustiva e imparcial tras la denuncia. 

Un ejemplo: Recuérdese que el informe de la ONU (2022) criticó a México por la impunidad en el 98% de los casos de desapariciones (más de 110,000 personas desaparecidas acumuladas al RNPD en 2025), señalando negligencia estatal en búsqueda e investigación. 

Criterio: La obligación de proteger (Convención Internacional, Art. 2) implica que la inacción es tan grave como la acción directa.

Contexto sistemático o generalizado:  Cuando las desapariciones forman parte de una política estatal o un patrón tolerado, se considera un crimen de lesa humanidad, imputable al Estado.

Un ejemplo histórico: Durante la Guerra Sucia (1960-1980), el Estado mexicano ejecutó desapariciones forzadas contra disidentes (ej. caso Rosendo Radilla, sentenciado por la Corte IDH en 2009),  evidenciando una práctica sistemática.

Un ejemplo actual: Aunque en 2025 el gobierno de Claudia Sheinbaum niega una política deliberada,  organizaciones como Amnistía Internacional sugieren que la tolerancia hacia el crimen organizado en zonas críticas equivale a una aquiescencia estructural. 

Criterio: La sistematicidad agrava la responsabilidad estatal, según el Estatuto de Roma (Art. 7).

Marco legal y situación actual en México (2025)

Instrumentos Legales: La Ley General de 2017 obliga al Estado a prevenir, investigar y sancionar desapariciones forzadas, con la creación del Sistema Nacional de Búsqueda y la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB). 

 El RNPD reporta avances en registro (110,000 casos documentados), pero la CNB enfrenta críticas por falta de recursos (presupuesto de 700 millones de pesos en 2024, insuficiente según colectivos).

Contexto Actual:  En 2025, México sigue bajo escrutinio internacional. El Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada (CED) señaló en su última revisión (2023, con seguimiento pendiente) que persiste la "impunidad estructural" y la colusión entre autoridades y crimen organizado.

 Casos recientes, como las desapariciones en Nuevo León vinculadas a operativos policiales fallidos (Reporte Indigo, marzo 2025), refuerzan la percepción de responsabilidad estatal por acción u omisión. 

 El gobierno de Morena argumenta esfuerzos (10,000 localizaciones desde 2018 según la CNB), pero colectivos como el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México denuncian que la falta de resultados efectivos equivale a complicidad pasiva.

 Criterios para imputar responsabilidad al Estado

  •  Evidencia de participación: Documentos, testimonios o hallazgos (ej. fosas clandestinas con restos vinculados a operativos oficiales). 
  •  Negativa o encubrimiento: Autoridades que niegan detenciones o no proporcionan información (ej. "no hay registro" en comisarías).
  •  Falta de investigación: Casos sin avances pese a denuncias formales (98% de impunidad, ONU). 
  •  Patrón tolerado: Alta incidencia en zonas bajo control estatal sin acción efectiva (ej. Tamaulipas, con 12,000 desaparecidos acumulados).
En resumen

Se habla de desapariciones forzadas cuando hay privación de libertad con intervención estatal (directa o por aquiescencia) y ocultamiento del destino de la víctima. El Estado mexicano es responsable cuando sus agentes participan, toleran estas acciones o fallan en prevenirlas e investigarlas, como lo establecen la Convención Internacional, la Ley General y sentencias internacionales.

En 2025, la persistencia de más de 110,000 casos, la impunidad y la colusión en regiones críticas evidencian una responsabilidad estatal que va más allá de la retórica oficial. La autonomía de las instituciones no exime al Estado; al contrario, su incapacidad para coordinar esfuerzos efectivos lo incrimina aún más.



[1] Notas elaboradas con base en diversas consultas a la plataforma de IA de X, Grok. (abril 2025)

jueves, 10 de abril de 2025

 


 

Evaluación Científica Actualizada de la Homeopatía[1]

Jorge Martínez Stack

Abril de 2025

 

La homeopatía es un sistema médico alternativo desarrollado por Samuel Hahnemann a fines del siglo XVIII, basado en el principio de "lo similar cura lo similar" y el uso de sustancias altamente diluidas.

Un análisis crítico de su estado científico actual, considerando estudios, revisiones sistemáticas y posturas institucionales muestra lo siguiente:

1. Base Teórica y Plausibilidad Científica

La homeopatía sostiene que diluciones extremas de una sustancia que causa síntomas en una persona sana pueden curar esos mismos síntomas en una persona enferma, incluso cuando las diluciones superan el número de Avogadro (6.022 x 10²³), dejando prácticamente nula la presencia de la sustancia original. Este concepto, conocido como "memoria del agua", carece de respaldo en la física y química modernas.

  • Evidencia: Estudios fisicoquímicos, como los de Rey (2003) sobre termoluminiscencia o Elia (2007) sobre estructuras disipativas, han intentado demostrar propiedades en diluciones ultrabajas, pero no han sido replicados de manera consistente ni aceptados por la comunidad científica debido a problemas metodológicos y falta de plausibilidad teórica (Anick & Ives, 2007).
  • Consenso: La Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. y la Royal Society del Reino Unido han declarado que no hay evidencia creíble de que el agua retenga "memoria" de sustancias diluidas más allá de interacciones moleculares conocidas.

2. Evidencia Clínica: Revisiones Sistemáticas y Meta-Análisis

La evaluación científica de la homeopatía se basa principalmente en ensayos clínicos controlados (RCT) y revisiones sistemáticas. Hasta 2025, los estudios más recientes y rigurosos refuerzan la falta de evidencia de eficacia más allá del efecto placebo.

  • Revisión Sistemática de RAND (2024): Un análisis de 99 estudios clínicos recientes (Herman et al., 2024, Complementary Therapies in Medicine) encontró que dos tercios de los ensayos controlados tenían alto riesgo de sesgo (42%) o riesgo poco claro (24%). Menos del 66% cumplían principios homeopáticos (validez del modelo), y solo un tercio reportó adherencia (validez externa). Conclusión: la calidad de la investigación es razonable pero mejorable, sin evidencia robusta de eficacia (DOI: 10.1016/j.ctim.2024.103108).
  • Meta-Análisis de Ostermann (2024): Una revisión de 21 estudios sobre costo-efectividad (Expert Review of Pharmacoeconomics & Outcomes Research) mostró que, aunque algunos estudios sugieren beneficios clínicos similares o superiores a controles con menor costo, la heterogeneidad y la baja calidad metodológica (CHEC: 2-16/19) impiden conclusiones firmes. Solo 2 estudios demostraron costo-efectividad incremental, pero con limitaciones (DOI: 10.1080/14737167.2024.2306257).
  • NHMRC (2015, revisado 2023): El Consejo Nacional de Salud e Investigación Médica de Australia, tras un análisis de 225 estudios, concluyó que no hay evidencia confiable de que la homeopatía sea efectiva para ninguna condición de salud. El Commonwealth Ombudsman (2023) validó esta metodología, sin hallazgos adversos contra el proceso.

3. Estudios Clínicos Recientes (2024-2025)

Algunos estudios individuales de 2024 intentan mostrar beneficios, pero enfrentan críticas por diseño y replicación:

  • Shahid et al. (2024): Un ensayo doble ciego en fascitis plantar (Journal of Integrative and Complementary Medicine) reportó mejoras con homeopatía individualizada, pero el tamaño muestral pequeño (n=72) y la falta de replicación limitan su validez.
  • Saha et al. (2024): Un ensayo sobre fatiga post-COVID (Complementary Medicine Research) sugirió beneficios, pero el diseño (n=60, placebo-controlado) no controló suficientemente variables confusas como el efecto Hawthorne.
  • Crítica: Robert Medhurst (2024, Hpathy.com) recopila abstracts de estudios, pero la mayoría carece de replicación y enfrenta problemas de sesgo, como selección de pacientes o falta de controles robustos.

4. Posturas Institucionales Actualizadas

Organismos científicos y de salud mantienen una posición escéptica:

  • FDA (EE.UU.): Desde 2015, la Administración de Alimentos y Medicamentos revisa la regulación de productos homeopáticos (audiencia pública 2015, revisada en 2023), clasificándolos como medicamentos sin aprobación previa, pero con advertencias de seguridad crecientes tras casos de efectos adversos (ej. zinc nasal, 2019). No hay cambios normativos firmes al 2025.
  • OMS: No respalda la homeopatía como tratamiento efectivo, priorizando terapias basadas en evidencia (WHO Traditional Medicine Strategy, 2014-2023, sin actualización contraria al 2025).
  • México: La Secretaría de Salud (COFEPRIS) no reconoce la homeopatía como terapia válida más allá de lo complementario, y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) no financia investigaciones en esta área desde 2020.

5. Funciones Latentes y Críticas Sociales

  • Efecto Placebo: Revisiones como la de Linde (1997) y Shang (2005) sugieren que los beneficios reportados se explican por el placebo, amplificados por la empatía y tiempo del practicante homeopático (The Lancet). En 2025, esto sigue siendo el consenso, respaldado por ensayos como el de Gaertner (2023).
  • Uso Persistente: A pesar de la falta de evidencia, el 1.5% de la población mundial usa homeopatía anualmente (Relton et al., 2017, Homeopathy), impulsada por desconfianza en la medicina convencional y marketing. En México, su presencia en farmacias y consultas privadas persiste, pero sin respaldo institucional.

6. Limitaciones de la Investigación Homeopática

  • Sesgo y Calidad: El informe RAND (2024) y revisiones previas (Ernst, 2002) destacan alto riesgo de sesgo, falta de replicación y diseños no estandarizados. Solo el 29% de los estudios usa placebos adecuados (Herman et al., 2024).
  • Individualización: La práctica homeopática personalizada dificulta ensayos controlados, pero esto no exime la necesidad de evidencia replicable (Sum-HomIS Recommendations, 2023).

Conclusión

La evaluación científica actualizada al 2025 indica que la homeopatía no cuenta con evidencia robusta ni plausible de eficacia más allá del placebo. Estudios recientes (Herman et al., 2024; Ostermann et al., 2024) confirman que, aunque hay mejoras metodológicas, la calidad sigue siendo insuficiente para validar sus claims terapéuticos. Las instituciones científicas globales (NHMRC, FDA, OMS) coinciden en su falta de valor terapéutico probado. Su persistencia se atribuye a factores culturales y psicológicos, no a fundamentos científicos.

Referencias Verificadas:

  1. Herman, P. M., et al. (2024). "The current state of the quality of homeopathic clinical research." Complementary Therapies in Medicine, 88, 103108. DOI: 10.1016/j.ctim.2024.103108.
  2. Ostermann, T., et al. (2024). "Overview and quality assessment of health economic evaluations for homeopathic therapy." Expert Review of Pharmacoeconomics & Outcomes Research, 24(1), 117-142. DOI: 10.1080/14737167.2024.2306257.
NHMRC (2015, revisado 2023). "Homeopathy Review." Commonwealth Ombudsman S


[1] Elaborado con base en consultas de la plataforma de IA de X, Grok (Grok, comunicación personal, 09 de abril de 2025)

 


lunes, 3 de marzo de 2025

 

 

El acceso a la educación media superior en México: ¿Es posible un equilibrio entre equidad y calidad? (1)

JMS*
02/03/25

En tiempos recientes, se ha exacerbado el debate sobre los exámenes de admisión para la educación media superior y se han replanteado otras formas de asignar espacios en las escuelas. Algunas de estas propuestas incluyen el acceso universal con o sin programas de nivelación, el sorteo de plazas (tómbola), la aplicación de cuotas de ingreso o la selección basada en múltiples criterios. Aunque todas buscan proponen contar con un sistema más justo y equitativo, poco se ha reflexionado de manera sistemática sobre sus posibles impactos en la calidad educativa y, especialmente, en el desarrollo del país a largo plazo.

Aquí, intentaremos llevar a cabo una somera revisión de estas posibles formas de regular el acceso a la educación media superior mexicana y sus posibles efectos, tanto positivos como negativos. 

1. Acceso universal con o sin programas de nivelación

¿Por qué se propone?
Esta alternativa busca garantizar que todos los estudiantes tengan la oportunidad de ingresar a la educación media superior, sin importar su desempeño previo. En una variante de esta propuesta  se considera la idea de que, con apoyo adicional, es posible reducir las brechas de aprendizaje entre los estudiantes.

Posibles efectos:

Beneficios:

  • Más oportunidades para todos: Se evita que los estudiantes con dificultades académicas queden fuera del sistema educativo.
  • Mayor acceso a la formación profesional: Más jóvenes podrían continuar sus estudios y prepararse mejor para el futuro.
  • Reducción de desigualdades: Si los programas de nivelación funcionan bien, podrían compensar las deficiencias previas en la educación básica.

Riesgos:

  • Sobrecarga del sistema: Sin recursos suficientes, las escuelas podrían enfrentar dificultades para atender a todos los estudiantes con calidad.
  • Nivelación poco efectiva: Si los programas de apoyo no son adecuados, algunos estudiantes podrían seguir rezagados.
  • Desmotivación en los más preparados: Si la exigencia se reduce demasiado, los alumnos con mejor desempeño podrían perder interés.

2. Sorteo de plazas (tómbola)

¿Por qué se propone?
El sorteo de lugares elimina cualquier tipo de ventaja académica o económica, dando la misma oportunidad a todos los aspirantes. Su objetivo es garantizar que el acceso a la educación no dependa del nivel académico previo.

Posibles efectos:

Beneficios:

  • Igualdad total: No importa el contexto de cada estudiante, todos tienen las mismas posibilidades de ingresar.
  • Diversidad en las escuelas: Se evitaría que solo los mejores estudiantes ingresen a ciertas instituciones, promoviendo un ambiente más variado.
  • Proceso sencillo: Se eliminaría el estrés y los costos asociados a los exámenes de admisión.

Riesgos:

  • Falta de incentivos para esforzarse: Si el ingreso es aleatorio, algunos estudiantes podrían no ver la necesidad de prepararse académicamente.
  • Dificultades en el aprendizaje: Si hay grandes diferencias en los niveles de los estudiantes, los docentes podrían tener problemas para atender a todos de manera efectiva.
  • Mala asignación de recursos: Algunos estudiantes podrían terminar en escuelas que no se ajustan a sus intereses o habilidades.

3. Cuotas de ingreso

¿Por qué se propone?
Este modelo busca garantizar la representación de distintos sectores de la población en las escuelas más demandadas, asegurando que estudiantes de entornos desfavorecidos también tengan acceso a una educación de calidad.

Posibles efectos:

Beneficios:

  • Más equidad: Se asegura que haya diversidad en las instituciones educativas.
  • Oportunidades para grupos vulnerables: Estudiantes de sectores marginados podrían acceder a mejores oportunidades académicas.
  • Mayor integración social: Al mezclar alumnos de distintos orígenes, se fomenta una convivencia más rica y diversa.

Riesgos:

  • Estigma hacia los beneficiarios: Algunos podrían ser percibidos como menos preparados, lo que podría afectar su integración.
  • Definir criterios puede ser complicado: Determinar quién debe recibir estas plazas y en qué proporción es un reto.
  • Posibles brechas académicas: Si algunos ingresan con menos preparación, será clave ofrecerles apoyo para evitar desventajas.

4. Selección basada en múltiples criterios

¿Por qué se propone?
Este modelo busca equilibrar el desempeño académico con otros factores, como el contexto socioeconómico, los logros extracurriculares y el esfuerzo demostrado en la trayectoria escolar.

Posibles efectos:

Beneficios:

  • Un sistema más justo: No solo se valora un examen, sino todo el perfil del estudiante.
  • Reducción de barreras económicas: Se reconoce el esfuerzo de estudiantes que, pese a condiciones difíciles, han demostrado potencial.
  • Diversidad de talento: Las instituciones recibirían estudiantes con habilidades diversas, enriqueciendo el ambiente educativo.

Riesgos:

  • Dificultades en la implementación: Diseñar un sistema equilibrado sin sesgos es un gran desafío.
  • Subjetividad en la selección: Algunos criterios pueden ser difíciles de evaluar de manera objetiva.
  • Posibles intentos de manipulación: Si ciertos factores influyen en la selección, podría haber intentos de falsear información.

Impacto a largo plazo en la educación y el desarrollo del país

Posibles beneficios:

  • Mayor acceso a la educación media superior, lo que podría aumentar los niveles de escolaridad y mejorar la movilidad social.
  • Reducción de desigualdades en el acceso a la educación.
  • Formación de una fuerza laboral más diversa y preparada.

Posibles riesgos:

  • Si la calidad educativa baja, los egresados podrían no estar suficientemente preparados, afectando la competitividad del país.
  • Falta de confianza en el sistema si los criterios de selección no se perciben como justos.
  • Si los programas de nivelación no funcionan bien, la desigualdad dentro de las instituciones podría mantenerse o incluso aumentar.

Una conclusión preliminar

Cada una de estas alternativas tiene ventajas y desafíos que deben analizarse con cuidado. Es fundamental encontrar un equilibrio entre equidad y calidad educativa para que ningún estudiante quede excluido, pero sin comprometer la preparación académica.

Una solución que a la actual administración le ha parecido viable es la de proponer y aplicar, para el caso de la zona metropolitana de la Ciudad de México, un modelo híbrido que combina criterios de mérito con políticas de equidad y que, supuestamente, irá acompañado de estrategias efectivas de apoyo académico. Se asume, de manera optimista y sin mayor sustento que la buena voluntad, que el modelo híbrido permitiría cerrar brechas sin desmotivar a los estudiantes y sin afectar el desarrollo educativo y económico del país a largo plazo.

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* Edición realizada con apoyo de consultas a ChatGPT

domingo, 2 de marzo de 2025

 

Ludopatía: Un problema de salud pública ignorado

JMS 
3/03/25 

Se estima que hoy en día alrededor de 3.9 millones de personas en México padecen ludopatía, lo que equivale al 3% de la población nacional. Para quienes enfrentan esta adicción, las repercusiones van más allá del juego mismo: pueden sufrir serias afectaciones económicas, perder estabilidad laboral y ver dañadas sus relaciones personales y familiares.

A pesar de la magnitud del problema, México no cuenta con estadísticas oficiales sobre la ludopatía y sus impactos sociales. Esta falta de información dificulta la creación de estrategias efectivas que permitan atender a quienes sufren esta adicción y prevenir su avance.

Consecuencias sociales de la proliferación sin control de casas de apuestas

Distintos estudios han señalado que el crecimiento acelerado de estos establecimientos no solo está relacionado con la ludopatía, sino que también puede generar otros problemas sociales:

  • Lavado de dinero: Algunos casinos pueden ser utilizados como fachada para actividades ilícitas relacionadas con el blanqueo de capitales.
  • Aumento de la prostitución: Se ha observado que en las zonas cercanas a casinos suelen incrementarse actividades de prostitución.
  • Despilfarro económico: Muchas personas con problemas de juego llegan a gastar cantidades excesivas de dinero, afectando su economía personal y la de sus familias.

La importancia de la investigación y la regulación

Dado que en México aún falta información precisa sobre la ludopatía y sus efectos, es urgente impulsar investigaciones que permitan comprender mejor la situación y diseñar estrategias de prevención y apoyo. Asimismo, es fundamental establecer regulaciones más estrictas para controlar la expansión de las casas de apuestas y minimizar sus impactos negativos.

Un desafío que requiere acción inmediata

La creciente presencia y publicidad de casas de apuestas en el país no es un tema menor. Sus efectos trascienden el ámbito del entretenimiento y afectan la salud pública, la seguridad y la economía de muchas familias. Por ello, es esencial que tanto las autoridades como la sociedad en su conjunto busquen soluciones que protejan a las personas más vulnerables y reduzcan los enormes riesgos asociados a la ludopatía.




 

lunes, 19 de julio de 2021

 

El dedazo

Denise Dresser *

REFORMA, 19 Julio 2021

Despertamos y el dedazo seguía ahí. Ese mecanismo pre-democrático del pasado, revivido en el presente. Ese hábito autoritario del priismo, resucitado por el lopezobradorismo. Andrés Manuel López Obrador desempolva una costumbre arcaica que la transición dejó atrás, porque es el único método que afianza el control de su legado, la prolongación de su transformación. Al elegir a su sucesor busca cimentar lo que hasta ahora es sólo arena movediza. Un proyecto individualista, hiper-presidencialista, edificado sobre el culto a la personalidad, pero con una inerme institucionalidad. A tres años de que termine el sexenio, AMLO necesita asegurar que la "4T" persistirá, aunque él no esté ahí diariamente para narrarla. Necesita ungir a un incondicional que sea totalmente palacio.

Ello requiere herederos confiables y complacientes, dóciles y displicentes. Alguien que le prometa proseguir al pie de la letra la vuelta en u que ha iniciado, la puesta en reversa que ha dictado. Alguien dispuesto a escuchar recomendaciones provenientes de "La Chingada", el lugar a donde el Presidente promete que se retirará. Pero es difícil imaginar que se mantendrá al margen de las acciones y las decisiones llevadas a cabo en su nombre. Así como hubo un Maximato, habrá un AMLOato; un esfuerzo por seguir influenciando, mandando, determinando. El otoño del patriarca irá acompañado del dedazo del patriarca.

Dedazo anunciado de manera prematura que nos coloca en una sucesión adelantada. Dedazo disfrazado por la selección del candidato de Morena mediante una "encuesta" con metodología ininteligible. Designación personal escondida detrás de una vía que dista de ser institucional. Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum compitiendo entre sí para ver quién será el elegido, quién será el destapado, quién será el Presidente entrante que se comprometerá a cumplir los compromisos del Presidente saliente, para que no haya traiciones o alteraciones.

Ella parece ser la preferida de AMLO; la mujer a la que quiere apuntalar, porque en momentos clave ha colocado la lealtad por encima de la gobernabilidad, la fidelidad por arriba de la institucionalidad. La Claudia competente a veces convertida en la Claudia complaciente. La científica racional, creyente en los datos, a veces apoya sin chistar los "otros" que presume el Presidente. La jefa de Gobierno autónoma a ratos transfigurada en la regenta que no lo es. Tan capaz para tratar algunos temas de política pública, tan sojuzgada para encararlos cuando su jefe se lo ordena. Cargando con el colapso de la Línea 12 sobre sus hombros, en el cual tiene una responsabilidad compartida pero no aclarada. Arrastrando tras de sí la humillación electoral en un bastión que perdió y gobierna a medias. Obligada a todo para ser la candidata, "La Presidenta", la hija creada y empoderada por el padre político que quiere colocarla en la silla, detrás de la cual permanecerá parado.

Ante esa sucesión anunciada, y recordando lo que le ocurrió a su mentor Manuel Camacho, Ebrard hace explícita su intención de contender. Lleva años esperando, postergando, cumpliendo y ahora se mueve para sí salir en la foto. Para finalmente ser recompensado. Para demostrar que él no sólo es bombero, sino también presidenciable porque sabe cómo operar, resolver, usar el andamiaje del Estado cuando otros ni lo conocen. Sabe que esta es quizás su última oportunidad y para aprovecharla, buscará encabezar un proyecto probablemente más pragmático y menos radical, más socialdemócrata y menos peleado con el mercado, más globalista y menos autárquico. Pero a él también lo persigue la podredumbre del Metro y las muertes que provocó; el acuerdo con los contratistas y la corrupción que engendró. El canciller multiusos, el funcionario apagafuegos, el que compra pipas y vacunas y hace todo lo que se le pide. Pero un político con trayectoria propia, menos propenso a subsumirla después del 2024.

Mientras tanto, AMLO distrae y divierte y divaga decidiendo quién será el designado por el dedo divino. El dedo que Zedillo se cortó promoviendo la primera primaria del PRI en 1997; el dedo que López Obrador estirará de nuevo reviviendo los viejos tiempos en los cuales el poder no se conquistaba en las urnas; se traspasaba en los palacios. El poder que -en palabras de Edward Albee- siempre es peligroso porque atrae a los peores y corrompe a los mejores.

*Denise Dresser es politóloga, escritora, columnista y activista. Coordinó el libro "Gritos y Susurros: Experiencias Intempestivas de Mujeres". Ganó el Premio Nacional de Periodismo en 2010. Su último libro es "El País de Uno. Reflexiones para entender y cambiar a México".


domingo, 3 de noviembre de 2019



El despertar chileno
El descontento social se ha transformado en un movimiento nacional contra la desigualdad. 

Marion Lloyd 
IISUE-UNAM
Campus Milenio, Edición 824,  
31 de octubre - 6 de noviembre de 2019


Tres semanas de protestas en Chile han dejado un saldo de por lo menos 19 muertos, cientos de heridos y varios miles de detenidos. El estallido social, que empezó por un pequeño aumento en las tarifas del metro, se ha transformado en un movimiento nacional en contra de la desigualdad. Son las protestas más grandes y violentas desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet en 1990, y ahora amenazan con tumbar el gobierno del conservador Sebastián Piñera.


El 25 de octubre, unos 1.2 millones de chilenos—de una población de 18 millones—llenaron las calles de Santiago y otras ciudades del país en un reclamo masivo en contra del modelo económico neoliberal. La marcha más grande culminó en la Plaza Italia, el centro neurológico de la capital, en donde los manifestantes exigieron la renuncia del presidente. También reclamaron un nuevo pacto social entre el gobierno y la población, tras tres décadas de promesas incumplidas.
Como suele suceder en la mayoría de los países, los estudiantes están a la vanguardia de las protestas en contra del gobierno. En el caso chileno, sin embargo, el movimiento estudiantil es particularmente unido y organizado, y sus demandas se han colocado al centro de la agenda nacional. 
En 2006 y 2011, los estudiantes paralizaron el país para exigir un nuevo sistema de financiamiento para la educación—demandas que llevarían a la derrota de Piñera después de su primer periodo como presidente en 2014. En ese año, ganó Michelle Bachelet con la promesa de volver gratuita la educación superior para el 70 por ciento de la población para el año 2020. Sin embargo, ante la caída en el precio del cobre—una de las principales fuentes de ingresos para el gobierno—y un fracasado intento de reforma fiscal, sólo logró implementar la gratuidad para los primeros cuatro deciles más pobres. Y en 2017, Piñera volvió a ganar la presidencia con la promesa de cumplir con el plan de la gratuidad, entre otros compromisos sociales.
Las actuales protestas empezaron el 6 de octubre con el alza en la tarifa del metro de Santiago de 30 pesos (equivalente a 5 centavos de dólar). El cambio sólo aplicaba para las horas pico, y fueron exentos los estudiantes y los adultos mayores. Para muchos, sin embargo, fue la gota que derramó el vaso, después de los recientes incrementos en las tarifas eléctricas y en muchos productos alimenticios, además de la caída en el monto de las pensiones. En una muestra de solidaridad, centenares de estudiantes de liceo (el equivalente al nivel bachillerato en Chile) decidieron desafiar al gobierno brincando los torniquetes del metro para no pagar la tarifa. En los días siguientes, se sumaron a la “evasión masiva” los estudiantes universitarios y otros residentes de la capital. A la vez, estallaron protestas alrededor de Santiago, en donde grupos de encapuchados saquearon tiendas, quemaron autobuses y destrozaron algunas estaciones de metro y plazas públicas. Sin embargo, una mayoría de las protestas se realizaron de forma pacífica a través de cacerolazos.
La represión gubernamental
Piñera, un empresario que es uno de los hombres más ricos de Chile, respondió con una represión policiaca y militar desmedida. Grupos de derechos humanos y defensores legales han denunciado casos de tortura en contra de manifestantes, muchos de los cuales son menores de edad o estudiantes universitarios. Según un reporte de la Defensoría Jurídica de la Universidad de Chile, los carabineros obligan a los detenidos a “desnudarse frente al personal” y “disparan perdigones y bombas lacrimógenas directo al cuerpo” de los manifestantes. La universidad denunció que inclusive “golpean a mujeres embarazadas”, además de obligar a los detenidos a “arrodillarse en el suelo mientras son golpeados”, según reportó el medio local El Mostrador. 
También se han reportado casos de detenciones por agentes encubiertos que viajan en coches sin placas—una práctica común durante el régimen de Pinochet (1973-1990). De hecho, la respuesta gubernamental ha invocado memorias de las peores prácticas de la dictadura militar, en que más de 3 mil personas fueron asesinadas o desaparecidas, y decenas de miles fueron torturadas o mandadas al exilio.
El punto sin retorno
El momento más álgido de las protestas llegó el 18 de octubre, cuando un grupo de manifestantes chocó con carabineros en una estación del tren subterráneo. El presidente declaró un estado de emergencia e impuso toque de queda en la capital. El día siguiente, miles de soldados chilenos patrullaban en las calles por primera vez desde el fin del gobierno militar. 
El día siguiente, Piñera suspendió el alza en el precio del metro en un intento por calmar las protestas. Pero fue demasiado tarde. Ya el movimiento se había metamorfoseado en algo mucho más grande e incontrolable en contra del estatus quo del país. El 20 de octubre, tras las 36 horas más violentas de la protesta, el presidente declaró lo siguiente: "Estamos en guerra contra un enemigo poderoso, implacable, que no respeta a nada ni a nadie, que está dispuesto a usar la violencia y la delincuencia sin ningún límite". Sus palabras, que después quiso retractar, sólo aumentaron la frustración de la población. En los días siguientes, los manifestantes llevaron pancartas diciendo “no estamos en guerra”, lo que se convertiría en un lema central del movimiento. 
Tampoco ayudaron los comentarios de los miembros de su gabinete, que fueron tomados como una burla. Por ejemplo, el ministro de Hacienda sugirió que, al ver el aumento en el índice del precio al consumidor, los románticos podrían aprovechar para comprar flores, cuyo precio había bajado. Y el ministro de Economía señaló que los madrugadores beneficiarían al aprovechar el descuento en el metro antes de la hora pico, según reportes de prensa. 
Para muchos chilenos, el gobierno de Piñera refleja el cinismo de la élite económica, que está desconectada o indiferente a los problemas de la mayoría de la población. No es coincidencia que los manifestantes hayan tomado como himno de protesta a una canción que data del período militar: “El baile de los que sobran”. Es un mensaje de la mayoría que “sobra” hacia las élites que han abusado de su poder económico y político.
Después de la marcha del viernes pasado, sin embargo, Piñera ha cambiado su discurso radicalmente en un intento por aplacar a la protesta. El día siguiente, pidió la renuncia de todo su gabinete, para dar pie a una “nueva agenda social” en el país. “He pedido a todos los ministros poner sus cargos a disposición para poder estructurar un nuevo gabinete para poder enfrentar estas nuevas demandas y hacernos cargo de los nuevos tiempos", declaró el mandatario en un discurso televisado. Después, emitió un mensaje en Twitter en donde insistió que escuchó y comprendió "el mensaje de los chilenos", según reportes de prensa. 
El mismo día, las fuerzas armadas anunciaron el fin del toque de queda en la capital a petición del presidente. Piñera alabó la conducta "ejemplar" demostrada por el millón de ciudadanos que salieron a las calles de forma “pacífica” a expresar sus críticas a sus políticas económicas y sociales. 
¿El fin del milagro chileno?
Pero, ¿cómo explicar tal grado de descontento social en uno de los países más ricos de América Latina, y que para muchos ha sido el modelo a seguir? En tan sólo tres décadas, Chile logró superar una de las peores dictaduras militares de la región, estableciendo una democracia estable y tasas de crecimiento económico por arriba del 5 por ciento anuales. Como resultado, el país cuenta con el segundo mayor ingreso per cápita de la región—de USD$25,000, solo por detrás de Panamá—y niveles de desarrollo humano justo por debajo de Europa. También, después de décadas de expansión universitaria, cuenta con una matrícula bruta en educación superior de 88 por ciento —el mismo nivel de cobertura que Estados Unidos, según datos del Banco Mundial. 
Otras cifras son igual de impactantes. Entre 1990 y 2017, el índice de la pobreza se desplomó del 40 al 8.6 por ciento, y la tasa de extrema pobreza bajó de 20 a 2.8 por ciento, según un texto en línea de Martín Hopenhayn, un filósofo chileno y ex alto funcionario de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). En el mismo periodo, agregó, la expectativa de vida rebasó los 80 años—la más alta de la región—y la mortalidad infantil ha bajado a niveles imperceptibles. 
Sin embargo, otros datos dan una imagen menos favorable del llamado “milagro chileno”, empezando por el tema de la desigualdad. En 2017, el 1 por ciento más rico del país acaparó el 26.5 por ciento de la riqueza del país, mientras que el 50 ciento de hogares con menores ingresos accedió a solo el 2.1 por ciento de la riqueza, según la última edición del informe Panorama Social de América Latina elaborado por la CEPAL. De igual forma, a pesar de contar con un ingreso per cápita alto, el sueldo promedio de los chilenos es apenas US$560 al mes. Es decir, la mitad de la población gana poco más del sueldo mínimo de US$423 al mes, según CNN. En contraste, la fortuna familiar del presidente Piñera está valorada en US$2.8 mil millones, según la revista Forbes.
Tales niveles de desigualdad minan las posibilidades de los chilenos promedio de acceder a servicios básicos, como transporte, agua, salud y educación. Uno de los legados del régimen de Pinochet fue la privatización de los servicios públicos, que elevó el costo de los mismos, aunque no necesariamente la calidad. Según un estudio reciente de la Universidad Diego Portales, de 56 países, el costo del transporte público en Chile es el noveno más caro en función del ingreso medio de sus habitantes. También es de muy mala calidad, por lo que se explica el reclamo por el aumento en la tarifa. 
Otra fuente de protesta es el sistema privatizado de pensiones. El actual sistema fue creado en 1982 bajo un esquema de cuentas individuales manejadas por fondos privados. Fue uno de los primeros sistemas privatizados de pensiones en el mundo. En principio, se esperaba que los chilenos pudieran retirarse con el 70 por ciento de su sueldo de los últimos cinco años. Pero hoy, 80 por ciento de los jubilados percibe menos del sueldo mínimo, según la BBC. Actualmente hay una propuesta de reforma en el Congreso, que buscaría aumentar la contribución de los empleadores al sistema. Sin embargo, la propuesta ha sido rechazada por ser demasiado tímida por parte de los partidos de oposición. 
La educación superior gratuita
Un tercer tema, y quizás el principal para muchos de los manifestantes, se trata del altísimo costo de la educación, y de la educación superior en particular. Durante el régimen de Pinochet, el gobierno pasó control de la educación básica a los municipios, aumentando los niveles de desigualdad entre zonas ricas y pobres y fomentando una explosión en la educación privada. Algo similar ocurrió en la educación superior, en donde el Estado pasó la responsabilidad por conseguir fondos a las propias instituciones. Por consecuencia, aun las universidades “públicas”, como la Universidad de Chile o la Universidad de Santiago, tuvieron que recurrir a cuotas estudiantiles para cubrir sus gastos. 
Hoy, la educación superior chilena está entre las más caras del mundo en relación con los ingresos de sus habitantes. Por ejemplo, en 2012, el segundo año de las protestas masivas a favor de la gratuidad, la colegiatura universitaria representaba 40 por ciento de los ingresos promedios familiares, según un estudio de emol.com. En comparación, la proporción fue de 28 por ciento en Estados Unidos y de 12 por ciento en Australia. En 2018, la colegiatura en la Universidad Pontificia Católica rebasó los US$8 mil 600 por año, mientras que en la Universidad de Chile, varió entre US$5 y $7 mil 500 dólares, dependiendo de la carrera, según otro estudio de emol.com. 
El alto costo de las colegiaturas también impacta en las posibilidades de que personas de bajos recursos asistan a la universidad. Según cifras del propio gobierno, mientras 36 por ciento del primer decil y 48.6 por ciento del quinto decil están inscritos, la proporción es de 92.8 por ciento para el decil más rico. 
Para ampliar el acceso para distintos grupos, en 2005 el gobierno de Ricardo Lagos creó un sistema de préstamos estudiantiles con aval del estado, con tasas de interés de entre 5 y 6 por ciento anuales. Sin embargo, mientras el programa permitió ampliar la matrícula en educación superior—de 660 mil en 2006 a 1.2 millones en 2018—, también fomentó una explosión en la deuda estudiantil. Para 2018, se estima que hubo 616 mil deudores y 168 mil morosos, que debían en conjunto US$14 mil millones, según cifras del gobierno. 
Fue en ese contexto que se estalló la primera protesta estudiantil en 2006, cuando decenas de miles de estudiantes de media superior salieron a la calle en demanda de una educación de mejor calidad y menor costo. Los estudiantes también exigieron el fin de la educación con fines de lucro, la cual, a pesar de estar prohibida por ley, operaba con impunidad. La llamada “revolución de los pingüinos”—así llamada por el uniforme en blanco y negro de los estudiantes de liceo—se convirtió en un dolor de cabeza para el gobierno de Bachelet, finalmente contribuyendo a la primera victoria de Piñera en las elecciones presidenciales de 2010. 
Sin embargo, el empresario enfrentó un aún mayor desafío por parte de los estudiantes universitarios, quienes organizaron manifestaciones masivas durante más de un año para exigir el fin de la privatización de la educación superior. Varios de los líderes del movimiento estudiantil, como Camila Vallejo y Giorgio Jackson, pasaron a ser miembros del Congreso federal, desde donde han seguido impulsando las demandas por la gratuidad. 
El panorama a futuro
Dado el nivel de descontento social, parece poco probable que Piñera logre aplacar el descontento social en las próximas semanas. De hecho, muchos analistas concuerdan en que es difícil imaginar una salida a la crisis que no incluya la renuncia del propio presidente. Como sucede con los movimientos actuales en Ecuador, Colombia o Líbano, conforme aumentan las demandas de los manifestantes, más difíciles son de resolver. Sobre todo, cuando se trata del rechazo al sistema económico en su conjunto. 
Ante ese panorama, muchos intelectuales y observadores en Chile han buscado dar explicación al estallido de una revuelta popular en el lugar menos esperado. Para algunos, como el sociólogo chileno José Joaquín Brunner, las protestas cada vez más violentas y generalizadas son prueba del “retroceso de la democracia” en muchos países. “A nivel mundial asistimos a una despedida de la democracia tal cual la hemos conocido, con sus evoluciones y retrocesos, desde la segunda posguerra hace 75 años,” escribió en el medio digital El Líbero. 
Para el filósofo Hopenhayn, sin embargo, el movimiento refleja el enorme descontento de las clases medias y bajas en Chile ante los crecientes niveles de desigualdad en el país. “La consigna que se impuso estos días alude a un despertar y connota básicamente la exteriorización incontenida de un descontento larvado y masivo”, escribió en un texto publicado en las redes sociales. “Se entona como cántico de fútbol y dice así: ohhhhh, Chile despertó, Chile despertó, Chile despertó, Chile despertó”.