lunes, 19 de julio de 2021

 

El dedazo

Denise Dresser *

REFORMA, 19 Julio 2021

Despertamos y el dedazo seguía ahí. Ese mecanismo pre-democrático del pasado, revivido en el presente. Ese hábito autoritario del priismo, resucitado por el lopezobradorismo. Andrés Manuel López Obrador desempolva una costumbre arcaica que la transición dejó atrás, porque es el único método que afianza el control de su legado, la prolongación de su transformación. Al elegir a su sucesor busca cimentar lo que hasta ahora es sólo arena movediza. Un proyecto individualista, hiper-presidencialista, edificado sobre el culto a la personalidad, pero con una inerme institucionalidad. A tres años de que termine el sexenio, AMLO necesita asegurar que la "4T" persistirá, aunque él no esté ahí diariamente para narrarla. Necesita ungir a un incondicional que sea totalmente palacio.

Ello requiere herederos confiables y complacientes, dóciles y displicentes. Alguien que le prometa proseguir al pie de la letra la vuelta en u que ha iniciado, la puesta en reversa que ha dictado. Alguien dispuesto a escuchar recomendaciones provenientes de "La Chingada", el lugar a donde el Presidente promete que se retirará. Pero es difícil imaginar que se mantendrá al margen de las acciones y las decisiones llevadas a cabo en su nombre. Así como hubo un Maximato, habrá un AMLOato; un esfuerzo por seguir influenciando, mandando, determinando. El otoño del patriarca irá acompañado del dedazo del patriarca.

Dedazo anunciado de manera prematura que nos coloca en una sucesión adelantada. Dedazo disfrazado por la selección del candidato de Morena mediante una "encuesta" con metodología ininteligible. Designación personal escondida detrás de una vía que dista de ser institucional. Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum compitiendo entre sí para ver quién será el elegido, quién será el destapado, quién será el Presidente entrante que se comprometerá a cumplir los compromisos del Presidente saliente, para que no haya traiciones o alteraciones.

Ella parece ser la preferida de AMLO; la mujer a la que quiere apuntalar, porque en momentos clave ha colocado la lealtad por encima de la gobernabilidad, la fidelidad por arriba de la institucionalidad. La Claudia competente a veces convertida en la Claudia complaciente. La científica racional, creyente en los datos, a veces apoya sin chistar los "otros" que presume el Presidente. La jefa de Gobierno autónoma a ratos transfigurada en la regenta que no lo es. Tan capaz para tratar algunos temas de política pública, tan sojuzgada para encararlos cuando su jefe se lo ordena. Cargando con el colapso de la Línea 12 sobre sus hombros, en el cual tiene una responsabilidad compartida pero no aclarada. Arrastrando tras de sí la humillación electoral en un bastión que perdió y gobierna a medias. Obligada a todo para ser la candidata, "La Presidenta", la hija creada y empoderada por el padre político que quiere colocarla en la silla, detrás de la cual permanecerá parado.

Ante esa sucesión anunciada, y recordando lo que le ocurrió a su mentor Manuel Camacho, Ebrard hace explícita su intención de contender. Lleva años esperando, postergando, cumpliendo y ahora se mueve para sí salir en la foto. Para finalmente ser recompensado. Para demostrar que él no sólo es bombero, sino también presidenciable porque sabe cómo operar, resolver, usar el andamiaje del Estado cuando otros ni lo conocen. Sabe que esta es quizás su última oportunidad y para aprovecharla, buscará encabezar un proyecto probablemente más pragmático y menos radical, más socialdemócrata y menos peleado con el mercado, más globalista y menos autárquico. Pero a él también lo persigue la podredumbre del Metro y las muertes que provocó; el acuerdo con los contratistas y la corrupción que engendró. El canciller multiusos, el funcionario apagafuegos, el que compra pipas y vacunas y hace todo lo que se le pide. Pero un político con trayectoria propia, menos propenso a subsumirla después del 2024.

Mientras tanto, AMLO distrae y divierte y divaga decidiendo quién será el designado por el dedo divino. El dedo que Zedillo se cortó promoviendo la primera primaria del PRI en 1997; el dedo que López Obrador estirará de nuevo reviviendo los viejos tiempos en los cuales el poder no se conquistaba en las urnas; se traspasaba en los palacios. El poder que -en palabras de Edward Albee- siempre es peligroso porque atrae a los peores y corrompe a los mejores.

*Denise Dresser es politóloga, escritora, columnista y activista. Coordinó el libro "Gritos y Susurros: Experiencias Intempestivas de Mujeres". Ganó el Premio Nacional de Periodismo en 2010. Su último libro es "El País de Uno. Reflexiones para entender y cambiar a México".


domingo, 3 de noviembre de 2019



El despertar chileno
El descontento social se ha transformado en un movimiento nacional contra la desigualdad. 

Marion Lloyd 
IISUE-UNAM
Campus Milenio, Edición 824,  
31 de octubre - 6 de noviembre de 2019


Tres semanas de protestas en Chile han dejado un saldo de por lo menos 19 muertos, cientos de heridos y varios miles de detenidos. El estallido social, que empezó por un pequeño aumento en las tarifas del metro, se ha transformado en un movimiento nacional en contra de la desigualdad. Son las protestas más grandes y violentas desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet en 1990, y ahora amenazan con tumbar el gobierno del conservador Sebastián Piñera.


El 25 de octubre, unos 1.2 millones de chilenos—de una población de 18 millones—llenaron las calles de Santiago y otras ciudades del país en un reclamo masivo en contra del modelo económico neoliberal. La marcha más grande culminó en la Plaza Italia, el centro neurológico de la capital, en donde los manifestantes exigieron la renuncia del presidente. También reclamaron un nuevo pacto social entre el gobierno y la población, tras tres décadas de promesas incumplidas.
Como suele suceder en la mayoría de los países, los estudiantes están a la vanguardia de las protestas en contra del gobierno. En el caso chileno, sin embargo, el movimiento estudiantil es particularmente unido y organizado, y sus demandas se han colocado al centro de la agenda nacional. 
En 2006 y 2011, los estudiantes paralizaron el país para exigir un nuevo sistema de financiamiento para la educación—demandas que llevarían a la derrota de Piñera después de su primer periodo como presidente en 2014. En ese año, ganó Michelle Bachelet con la promesa de volver gratuita la educación superior para el 70 por ciento de la población para el año 2020. Sin embargo, ante la caída en el precio del cobre—una de las principales fuentes de ingresos para el gobierno—y un fracasado intento de reforma fiscal, sólo logró implementar la gratuidad para los primeros cuatro deciles más pobres. Y en 2017, Piñera volvió a ganar la presidencia con la promesa de cumplir con el plan de la gratuidad, entre otros compromisos sociales.
Las actuales protestas empezaron el 6 de octubre con el alza en la tarifa del metro de Santiago de 30 pesos (equivalente a 5 centavos de dólar). El cambio sólo aplicaba para las horas pico, y fueron exentos los estudiantes y los adultos mayores. Para muchos, sin embargo, fue la gota que derramó el vaso, después de los recientes incrementos en las tarifas eléctricas y en muchos productos alimenticios, además de la caída en el monto de las pensiones. En una muestra de solidaridad, centenares de estudiantes de liceo (el equivalente al nivel bachillerato en Chile) decidieron desafiar al gobierno brincando los torniquetes del metro para no pagar la tarifa. En los días siguientes, se sumaron a la “evasión masiva” los estudiantes universitarios y otros residentes de la capital. A la vez, estallaron protestas alrededor de Santiago, en donde grupos de encapuchados saquearon tiendas, quemaron autobuses y destrozaron algunas estaciones de metro y plazas públicas. Sin embargo, una mayoría de las protestas se realizaron de forma pacífica a través de cacerolazos.
La represión gubernamental
Piñera, un empresario que es uno de los hombres más ricos de Chile, respondió con una represión policiaca y militar desmedida. Grupos de derechos humanos y defensores legales han denunciado casos de tortura en contra de manifestantes, muchos de los cuales son menores de edad o estudiantes universitarios. Según un reporte de la Defensoría Jurídica de la Universidad de Chile, los carabineros obligan a los detenidos a “desnudarse frente al personal” y “disparan perdigones y bombas lacrimógenas directo al cuerpo” de los manifestantes. La universidad denunció que inclusive “golpean a mujeres embarazadas”, además de obligar a los detenidos a “arrodillarse en el suelo mientras son golpeados”, según reportó el medio local El Mostrador. 
También se han reportado casos de detenciones por agentes encubiertos que viajan en coches sin placas—una práctica común durante el régimen de Pinochet (1973-1990). De hecho, la respuesta gubernamental ha invocado memorias de las peores prácticas de la dictadura militar, en que más de 3 mil personas fueron asesinadas o desaparecidas, y decenas de miles fueron torturadas o mandadas al exilio.
El punto sin retorno
El momento más álgido de las protestas llegó el 18 de octubre, cuando un grupo de manifestantes chocó con carabineros en una estación del tren subterráneo. El presidente declaró un estado de emergencia e impuso toque de queda en la capital. El día siguiente, miles de soldados chilenos patrullaban en las calles por primera vez desde el fin del gobierno militar. 
El día siguiente, Piñera suspendió el alza en el precio del metro en un intento por calmar las protestas. Pero fue demasiado tarde. Ya el movimiento se había metamorfoseado en algo mucho más grande e incontrolable en contra del estatus quo del país. El 20 de octubre, tras las 36 horas más violentas de la protesta, el presidente declaró lo siguiente: "Estamos en guerra contra un enemigo poderoso, implacable, que no respeta a nada ni a nadie, que está dispuesto a usar la violencia y la delincuencia sin ningún límite". Sus palabras, que después quiso retractar, sólo aumentaron la frustración de la población. En los días siguientes, los manifestantes llevaron pancartas diciendo “no estamos en guerra”, lo que se convertiría en un lema central del movimiento. 
Tampoco ayudaron los comentarios de los miembros de su gabinete, que fueron tomados como una burla. Por ejemplo, el ministro de Hacienda sugirió que, al ver el aumento en el índice del precio al consumidor, los románticos podrían aprovechar para comprar flores, cuyo precio había bajado. Y el ministro de Economía señaló que los madrugadores beneficiarían al aprovechar el descuento en el metro antes de la hora pico, según reportes de prensa. 
Para muchos chilenos, el gobierno de Piñera refleja el cinismo de la élite económica, que está desconectada o indiferente a los problemas de la mayoría de la población. No es coincidencia que los manifestantes hayan tomado como himno de protesta a una canción que data del período militar: “El baile de los que sobran”. Es un mensaje de la mayoría que “sobra” hacia las élites que han abusado de su poder económico y político.
Después de la marcha del viernes pasado, sin embargo, Piñera ha cambiado su discurso radicalmente en un intento por aplacar a la protesta. El día siguiente, pidió la renuncia de todo su gabinete, para dar pie a una “nueva agenda social” en el país. “He pedido a todos los ministros poner sus cargos a disposición para poder estructurar un nuevo gabinete para poder enfrentar estas nuevas demandas y hacernos cargo de los nuevos tiempos", declaró el mandatario en un discurso televisado. Después, emitió un mensaje en Twitter en donde insistió que escuchó y comprendió "el mensaje de los chilenos", según reportes de prensa. 
El mismo día, las fuerzas armadas anunciaron el fin del toque de queda en la capital a petición del presidente. Piñera alabó la conducta "ejemplar" demostrada por el millón de ciudadanos que salieron a las calles de forma “pacífica” a expresar sus críticas a sus políticas económicas y sociales. 
¿El fin del milagro chileno?
Pero, ¿cómo explicar tal grado de descontento social en uno de los países más ricos de América Latina, y que para muchos ha sido el modelo a seguir? En tan sólo tres décadas, Chile logró superar una de las peores dictaduras militares de la región, estableciendo una democracia estable y tasas de crecimiento económico por arriba del 5 por ciento anuales. Como resultado, el país cuenta con el segundo mayor ingreso per cápita de la región—de USD$25,000, solo por detrás de Panamá—y niveles de desarrollo humano justo por debajo de Europa. También, después de décadas de expansión universitaria, cuenta con una matrícula bruta en educación superior de 88 por ciento —el mismo nivel de cobertura que Estados Unidos, según datos del Banco Mundial. 
Otras cifras son igual de impactantes. Entre 1990 y 2017, el índice de la pobreza se desplomó del 40 al 8.6 por ciento, y la tasa de extrema pobreza bajó de 20 a 2.8 por ciento, según un texto en línea de Martín Hopenhayn, un filósofo chileno y ex alto funcionario de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). En el mismo periodo, agregó, la expectativa de vida rebasó los 80 años—la más alta de la región—y la mortalidad infantil ha bajado a niveles imperceptibles. 
Sin embargo, otros datos dan una imagen menos favorable del llamado “milagro chileno”, empezando por el tema de la desigualdad. En 2017, el 1 por ciento más rico del país acaparó el 26.5 por ciento de la riqueza del país, mientras que el 50 ciento de hogares con menores ingresos accedió a solo el 2.1 por ciento de la riqueza, según la última edición del informe Panorama Social de América Latina elaborado por la CEPAL. De igual forma, a pesar de contar con un ingreso per cápita alto, el sueldo promedio de los chilenos es apenas US$560 al mes. Es decir, la mitad de la población gana poco más del sueldo mínimo de US$423 al mes, según CNN. En contraste, la fortuna familiar del presidente Piñera está valorada en US$2.8 mil millones, según la revista Forbes.
Tales niveles de desigualdad minan las posibilidades de los chilenos promedio de acceder a servicios básicos, como transporte, agua, salud y educación. Uno de los legados del régimen de Pinochet fue la privatización de los servicios públicos, que elevó el costo de los mismos, aunque no necesariamente la calidad. Según un estudio reciente de la Universidad Diego Portales, de 56 países, el costo del transporte público en Chile es el noveno más caro en función del ingreso medio de sus habitantes. También es de muy mala calidad, por lo que se explica el reclamo por el aumento en la tarifa. 
Otra fuente de protesta es el sistema privatizado de pensiones. El actual sistema fue creado en 1982 bajo un esquema de cuentas individuales manejadas por fondos privados. Fue uno de los primeros sistemas privatizados de pensiones en el mundo. En principio, se esperaba que los chilenos pudieran retirarse con el 70 por ciento de su sueldo de los últimos cinco años. Pero hoy, 80 por ciento de los jubilados percibe menos del sueldo mínimo, según la BBC. Actualmente hay una propuesta de reforma en el Congreso, que buscaría aumentar la contribución de los empleadores al sistema. Sin embargo, la propuesta ha sido rechazada por ser demasiado tímida por parte de los partidos de oposición. 
La educación superior gratuita
Un tercer tema, y quizás el principal para muchos de los manifestantes, se trata del altísimo costo de la educación, y de la educación superior en particular. Durante el régimen de Pinochet, el gobierno pasó control de la educación básica a los municipios, aumentando los niveles de desigualdad entre zonas ricas y pobres y fomentando una explosión en la educación privada. Algo similar ocurrió en la educación superior, en donde el Estado pasó la responsabilidad por conseguir fondos a las propias instituciones. Por consecuencia, aun las universidades “públicas”, como la Universidad de Chile o la Universidad de Santiago, tuvieron que recurrir a cuotas estudiantiles para cubrir sus gastos. 
Hoy, la educación superior chilena está entre las más caras del mundo en relación con los ingresos de sus habitantes. Por ejemplo, en 2012, el segundo año de las protestas masivas a favor de la gratuidad, la colegiatura universitaria representaba 40 por ciento de los ingresos promedios familiares, según un estudio de emol.com. En comparación, la proporción fue de 28 por ciento en Estados Unidos y de 12 por ciento en Australia. En 2018, la colegiatura en la Universidad Pontificia Católica rebasó los US$8 mil 600 por año, mientras que en la Universidad de Chile, varió entre US$5 y $7 mil 500 dólares, dependiendo de la carrera, según otro estudio de emol.com. 
El alto costo de las colegiaturas también impacta en las posibilidades de que personas de bajos recursos asistan a la universidad. Según cifras del propio gobierno, mientras 36 por ciento del primer decil y 48.6 por ciento del quinto decil están inscritos, la proporción es de 92.8 por ciento para el decil más rico. 
Para ampliar el acceso para distintos grupos, en 2005 el gobierno de Ricardo Lagos creó un sistema de préstamos estudiantiles con aval del estado, con tasas de interés de entre 5 y 6 por ciento anuales. Sin embargo, mientras el programa permitió ampliar la matrícula en educación superior—de 660 mil en 2006 a 1.2 millones en 2018—, también fomentó una explosión en la deuda estudiantil. Para 2018, se estima que hubo 616 mil deudores y 168 mil morosos, que debían en conjunto US$14 mil millones, según cifras del gobierno. 
Fue en ese contexto que se estalló la primera protesta estudiantil en 2006, cuando decenas de miles de estudiantes de media superior salieron a la calle en demanda de una educación de mejor calidad y menor costo. Los estudiantes también exigieron el fin de la educación con fines de lucro, la cual, a pesar de estar prohibida por ley, operaba con impunidad. La llamada “revolución de los pingüinos”—así llamada por el uniforme en blanco y negro de los estudiantes de liceo—se convirtió en un dolor de cabeza para el gobierno de Bachelet, finalmente contribuyendo a la primera victoria de Piñera en las elecciones presidenciales de 2010. 
Sin embargo, el empresario enfrentó un aún mayor desafío por parte de los estudiantes universitarios, quienes organizaron manifestaciones masivas durante más de un año para exigir el fin de la privatización de la educación superior. Varios de los líderes del movimiento estudiantil, como Camila Vallejo y Giorgio Jackson, pasaron a ser miembros del Congreso federal, desde donde han seguido impulsando las demandas por la gratuidad. 
El panorama a futuro
Dado el nivel de descontento social, parece poco probable que Piñera logre aplacar el descontento social en las próximas semanas. De hecho, muchos analistas concuerdan en que es difícil imaginar una salida a la crisis que no incluya la renuncia del propio presidente. Como sucede con los movimientos actuales en Ecuador, Colombia o Líbano, conforme aumentan las demandas de los manifestantes, más difíciles son de resolver. Sobre todo, cuando se trata del rechazo al sistema económico en su conjunto. 
Ante ese panorama, muchos intelectuales y observadores en Chile han buscado dar explicación al estallido de una revuelta popular en el lugar menos esperado. Para algunos, como el sociólogo chileno José Joaquín Brunner, las protestas cada vez más violentas y generalizadas son prueba del “retroceso de la democracia” en muchos países. “A nivel mundial asistimos a una despedida de la democracia tal cual la hemos conocido, con sus evoluciones y retrocesos, desde la segunda posguerra hace 75 años,” escribió en el medio digital El Líbero. 
Para el filósofo Hopenhayn, sin embargo, el movimiento refleja el enorme descontento de las clases medias y bajas en Chile ante los crecientes niveles de desigualdad en el país. “La consigna que se impuso estos días alude a un despertar y connota básicamente la exteriorización incontenida de un descontento larvado y masivo”, escribió en un texto publicado en las redes sociales. “Se entona como cántico de fútbol y dice así: ohhhhh, Chile despertó, Chile despertó, Chile despertó, Chile despertó”. 


sábado, 4 de marzo de 2017



¿Vivir bien, o vivir más?
Mejor morir a los 80 que vivir hasta los 100 sin martinis
Frank Bruni*

Ensayo aparecido en el Reforma del sábado 15 de abril de 2006; en su selección semanal de artículos del The New York Times.

Ya que todos necesitábamos otra serie de reglas que seguir, ya que aún no habíamos sido suficientemente bombardeados con dictados sobre los colores de las frutas y verduras que debemos comer y el consumo ideal de alcohol y la frecuencia óptima del ejercicio de bajo impacto, la Revista de la Asociación Médica Estadounidense recientemente se dio a la tarea de decirnos que una seria restricción calórica podría servir mejor al propósito de la búsqueda de una vida larga y libre de enfermedades.
El número de calorías en las dietas diarias de algunos participantes en este estudio más reciente era, impresionantemente, 890. Se podría considerar un objetivo útil, salvo por el hecho de que es tan absurdamente inalcanzable, en profesiones que no sean el modelaje, que no hay nada de útil en ello.
También resulta difícil entender qué sentido tiene. Si vivir hasta los 99 años significa comer para siempre pequeñas porciones de filete, renunciar a las papas asadas y guardar la coctelera de los martinis, entonces 85 suena muchísimo mejor, y eso yo lo bajaría hasta los 79 para conservar el helado, junto con unos cuantos dejos de espontaneidad. Es cuestión de prioridades.
¿Realmente queremos el mayor número de años que podamos obtener, sin importar cómo los obtengamos? ¿En qué punto se convierte la búsqueda de una vida prolongada -búsqueda que gira sobre la debatible suposición que el hábito puede ser más listo que la herencia, sin mencionar la suerte- en lo único que ocupa una vida? ¿Es tan importante la longevidad?
Los científicos y los doctores en medicina sin duda están obsesionados con ello. Trazan un tedioso camino de placeres asiduamente racionados y rituales firmemente mantenidos. Reduzca la cafeína. Deténgase después de una copa y media de vino tinto. Conviértase en enemigo de la carne roja. Haga amigos al limpiarse los dientes con seda dental -que resulta que puede tener beneficios que van más allá de una higiene dental admirable y llegan hasta la prevención de la enfermedad cardiaca y la diabetes.
Mes tras mes trae estudio tras estudio, y lo único más confuso que seguir la pista de toda la información es solucionar las contradicciones que parece contener.
Allí tiene cuestión del peso. En abril del año pasado, un estudio también publicado en la Revista de la Asociación Médica Estadounidense demostró una correlación entre estar muy delgado y un mayor riesgo de muerte.
No soy experto en metabolismo, pero apuesto a que la dieta de 890 calorías al día seguida por algunos participantes en el nuevo estudio llevaría, con el tiempo, a una condición que se parece horrores a la delgadez extrema. Entonces, ¿qué debo desayunar? ¿Una taza de yogurt bajo en grasas o un bagel salado con queso crema?
Después de años de ser educados en las virtudes trascendentales de las dietas bajas en grasa, fuimos informados recientemente  -en, adivinó, la Revista de la Asociación Médica Estadounidense- que esa educación pudiera estar equivocada. Un estudio federal de ocho años y 415 millones de dólares de casi 49 mil mujeres encontró que quienes seguían dietas bajas en grasas tenían los mismos índices de cáncer de seno, cáncer de colon y ataques al corazón que las que comían lo que querían.
Así que voy a comerme ese bagel con queso crema, más no simplemente porque un estudio entre muchos me dio luz verde, al menos por ahora. Me lo voy a comer porque me hace feliz, cosa que tiene que contar en algo.
E incluso si el nuevo estudio está equivocado y los viejos estudios tenían razón y el queso crema me roba algo de tiempo hacia el final de mis días, quizá no tenga suficiente dinero en mi jubilación para llegar hasta el final y, definitivamente, no cuento con que el sistema del Seguro Social de Estados Unidos me vaya a ayudar.
Con lo cual surgen preocupaciones adicionales. ¿Qué sucede con todos, como sociedad, si los 100 años se convierten en los nuevos 80 años? ¿Todavía estarán ahí para nosotros los fondos de pensión? ¿Y las prestaciones de los medicamentos de receta?
Cada uno de nosotros puede prepararse individualmente al ahorrar dinero en lugar de gastarlo en vacaciones hedonistas, al hacer ejercicio fielmente para que nuestros miembros se mantengan tan ágiles como restirados nuestros rostros. Pero, ¿acaso no importa tanto la calidad de nuestros días como la cantidad?
Mientras reflexionaba sobre la cuestión, repasé algunos obituarios.
Richard Burton murió a los 58 años -sin duda menos años de lo que él o cualquier otro querría- pero ¿no fue la suya una vida que en muchos aspectos vale la pena de ser envidiada, con o sin Elizabeth Taylor?
Strom Thurmond, senador de EU con décadas de servicio, murió a los 100 años. "En esos últimos años", de acuerdo con el obituario por Adam Clymer en el periódico The New York Times, "sus asistentes tenían que ayudarlo a subir al piso del Senado y también le decían, con voces audibles en la galería del Senado, cómo votar".
Por supuesto, ninguno de los dos hombres lo planeó de esa manera, y ésa quizá sea la lección más importante de todas. No podemos predecir realmente el mañana. No podemos garantizar su llegada con un número específico de calorías o un determinado número de horas dedicadas al sueño, con miligramos de chocolate oscuro o gramos de fibra. Pero con frecuencia podemos determinar la cantidad de alegría que podemos extraerle al hoy.
También repasé un libro de citas e inmediatamente encontré este proverbio: "vive mucho quien vive bien". No creo que esas últimas dos palabras se refieran en realidad a los arándanos, el brócoli y el té verde. Y no estoy seguro que las primeras dos se refieran a algo tan literal y prosaico como un conteo de los años.
 *Frank Bruni es el crítico de restaurantes de The New York Times.

lunes, 25 de julio de 2016



Invitación a conferencia de prensa
Martes 26 de julio de 2016, 10 horas
Restaurante Hacienda de Cortés
Fernández Leal 70
Barrio La Concepción (La Conchita); Delegación Coyoacán

Por unas elecciones sin fraudes en la Ciudad de México
Queremos hacer pública nuestra reiteración de que, ante el evidente sometimiento del IEDF a la red de corrupción encabezada por quien es, a pesar de la estela de malos manejos y deshonestidad que ha dejado a su paso, el actual presidente de la Comisión de Administración y Cuenta Pública de la Asamblea de la CDMX, el inefable Mauricio Toledo Gutiérrez; vecinos de la Delegación Coyoacán hemos solicitado al Instituto Nacional Electoral que, en uso de las facultades constitucionales contenidas en el artículo 41 fracciones V, aparatado C de la Constitución Federal, atraiga y asuma directamente la realización de las actividades propias de la función electoral que corresponden al órgano electoral local, para la elección de los comités ciudadanos y de los consejos de los pueblos 2016 y la Consulta Ciudadana sobre Presupuesto Participativo 2017.
De igual forma queremos dar a conocer la carta abierta que dirigimos al Doctor Miguel Ángel Mancera Espinoza, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, solicitándole su intervención a fin de garantizar una elección de comités de ciudadanos libres, apegada a la ley, a la equidad y a la transparencia.
Queremos que con los hechos –garantía de unas elecciones apegada a derecho- el doctor Mancera refrende su compromiso con la legalidad.

Atentamente

Vecinos de Coyoacán



Atenta solicitud al Doctor Lorenzo Córdova Vianello
Consejero Presidente del INE


22/07/2016



 Se le solicita al Consejero Presidente del INE ejercer la facultad de atracción para que sea el INE, y no el IEDF, quien organice las elecciones del próximo 4 de septiembre. De igual forma se le solicita  cancelar la modalidad de la votación electrónica ante el temor fundado de los vecinos de que se concrete el fraude electoral mediante la modificación a conveniencia del listado nominal y por las múltiples posibilidades de alteración de los resultados que permite esta modalidad de votación.





CDMX, a 22 de julio del 2016

Doctor Lorenzo Córdova Vianello
Consejero Presidente
Instituto Nacional Electoral
P R E S E N T E

Los vecinos abajo firmantes, integrantes de Comités Ciudadanos y Organizaciones Civiles de la Delegación Coyoacán, así como vecinos interesados en participar en la elección próxima de Comités Ciudadanos, señalando como domicilio para oír y recibir todo tipo de notificaciones el ubicado en la calle de Santa Mónica No. 7, Desp. 12, Col del Valle, Del. Benito Juárez, Twitter @Ac.procoyoacan, manifestamos ante usted, de la manera más respetuosa y atenta, lo siguiente:

a.    El día 4 de septiembre del año en curso se llevará a cabo la jornada electoral para elegir los Comités Ciudadanos y Consejos de los Pueblos, así como la Consulta Ciudadana sobre Presupuesto Participativo 2017.[1]

b.    Bajo las actuales condiciones en que se pretende llevar a cabo este proceso, manifestamos nuestro temor fundado por el inminente fraude en estos comicios debido al claro y evidente sometimiento del IEDF a la red de corrupción encabezada por quien es, a pesar de la historia de corrupción que ha dejado a su paso, el actual presidente de la Comisión de Administración y Cuenta Pública de la Asamblea de la CDMX, el inefable Mauricio Toledo Gutiérrez[2].

c.    Los consejeros locales son objeto de presiones y control gubernamental a través de la Contraloría del IEDF, en donde el señor Nelson Toledo Gutiérrez[3], hermano de Mauricio Alonso Toledo Gutiérrez, ocupa el cargo de Subcontralor de Atención Ciudadana y Normatividad[4].

d.    En la reciente elección para el Congreso Constituyente las actividades ilícitas de este grupo quedaron evidenciadas y documentadas por los diarios de circulación nacional, quienes con sus investigaciones periodísticas mostraron de manera fehaciente la compra masiva de votos que hicieron las autoridades delegacionales de Coyoacán mediante la entrega de tinacos, pantalones deportivos (pants), empleos temporales, 4x4, etcétera[5].

e.    Aunado a lo anterior, ciudadanos, en ejercicio pleno de sus derechos, presentaron denuncias contra servidores públicos del órgano político de Coyoacán, en las que se pedía la aplicación estricta y sin distingo de la ley en los casos mostrados de desvío de dinero público y uso indebido de programas sociales, en donde se condicionaba el otorgamiento de ayuda a cambio de votar por el Partido de la Revolución Democrática o de la entrega de copias u originales de credenciales de elector; esto consta en las quejas ante la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal: CDHDF/III/122/COY/16/D2208; CDHDF/I/122/CUAUH/16/D0377; así mismo en la averiguación previa: FADE/D/T2/00007/16-04.

f.     La evidencia hecha pública es indignante. En la Delegación de Coyoacán es indiscutible la existencia de un grave retroceso democrático derivado del autoritarismo y del aumento de la corrupción de la red encabezada por  Mauricio Toledo.

g.    Este preocupante retroceso democrático ha adquirido un carácter realmente alarmante a partir de la cooptación de instituciones democráticas e imparciales, mismas que han tergiversado su función y objetivos, y han traicionado los principios que les dieron origen, al beneficiar intereses de los grupos del partido hegemónico en el poder de la Ciudad de México.

h.    En el caso de la Delegación de Coyoacán, uno de los beneficiarios directos de esta cooptación ha sido la red de corrupción que encabeza Mauricio Toledo Gutiérrez desde la ALDF y su hermano Nelson Toledo Gutiérrez desde la contraloría en el IEDF.

i.     Esta situación puede observarse de manera clara en esta Delegación donde instituciones que en teoría deberían ser autónomas, imparciales y objetivas, han sido cooptadas por familiares y personas del grupo de Mauricio Toledo, tal como consta en los anexos 1 y 2 del presente ocurso.

j.     Además, en Coyoacán es de todos sabido que una gran mayoría de los líderes e integrantes de los comités vecinales ha recibido recursos económicos por parte de la Delegación, o, incluso, están o han estado en la nómina de la propia Delegación.

k.    En este sentido es evidente la intervención política y el grave nivel de cooptación que las autoridades delegacionales han hecho de estos comités de representación vecinal y ciudadana.

l.     Ante este estado de cosas y viéndonos los ciudadanos de la Delegación de Coyoacán en un verdadero estado de indefensión, atentamente le solicitamos a usted, señor Consejero Presidente del INE, ejercer la facultad de atracción para que no sea el IEDF el organizador ni el ejecutor de la elección de comités ciudadanos que se efectuará el 4 de septiembre próximo.

m.  El IEDF no es garante de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad.

n.    Por el contrario, los lazos de parentesco existentes entre Nelson Toledo Gutiérrez y Mauricio Alonso Toledo Gutiérrez (en los hechos el verdadero jefe delegacional en Coyoacán), la corrupción, los tráficos de influencia y los conflictos de interés son para el IEDF verdaderos obstáculos para el correcto desempeño de sus funciones.

o.    El IEDF se encuentra maniatado y los consejeros del IEDF están sometidos de manera flagrante a los designios de Nelson Toledo Gutiérrez y su hermano el Diputado Local Mauricio Toledo, quienes han buscado beneficiarse personalmente y beneficiar a los gobiernos delegacionales del Partido de la Revolución Democrática, en especial al de Coyoacán.

p.    En este contexto, también solicitamos a usted su intervención para que de manera inmediata se cancele la modalidad de la votación electrónica (Sistema Electrónico por Internet –SEI-) ante el temor fundado de los vecinos de que una vez más se concrete el fraude mediante las múltiples posibilidades de alteración de la voluntad ciudadana que permite este sistema, supuestamente de avanzada y que, contra viento y marea, ha venido impulsando el IEDF[6].

q.    Como un ejemplo reciente de los fraudes que un sistema electrónico empleado en las elecciones puede permitir, tenemos lo sucedido en el estado mexicano de Chiapas, en donde:
“La Procuraduría de Chiapas detuvo y consignó a Carlos Alberto Díaz Hernández, representante legal de la empresa DSI Elecciones S.A. de C.V., por presuntamente alterar el listado nominal de chiapanecos en el exterior para la elección del diputado migrante y favorecer al candidato del PVEM, Roberto Pardo Molina.”[7]… “Es por ello que ayer el juez tercero del ramo penal del distrito judicial de Tuxtla Gutiérrez dictó la formal prisión por los delitos de fraude y asociación delictuosa contra Díaz Hernández, quien fue recluido en el penal estatal El Amate”…”Según la PGJE, Díaz Hernández fue el responsable de firmar el contrato con el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) para, a través de un sistema electrónico, hacerse cargo del registro de electores e integrar la lista nominal, así como de recabar y contar los sufragios.”[8]

r.     Considerando que la organización de las elecciones es una función estatal que se realiza a través del Instituto Nacional Electoral y de los organismos públicos locales, en los términos que fija el artículo 41 fracción V, apartado A de la Constitución Federal, y con base en las consideraciones expuestas, es de suyo evidente la falta de capacidad e imparcialidad para la organización, desarrollo y cómputo de la elección de los comités ciudadanos y de los consejos de los pueblos. (Artículo 16, Ley de Participación Ciudadana del Distrito Federal) por parte del Organismo Público Local Instituto Electoral del Distrito Federal.

s.    Reiteramos nuestra solicitud de que el Instituto Nacional Electoral, en uso de las facultades constitucionales contenidas en el artículo 41 fracciones V, aparatado C de la Constitución Federal, atraiga y asuma directamente la realización de las actividades propias de la función electoral que corresponden al órgano electoral local, para la elección de los comités ciudadanos y de los consejos de los pueblos 2016 y la Consulta Ciudadana sobre Presupuesto Participativo 2017.

En resumen, y con base en lo expuesto, de la manera más atenta y respetuosa solicitamos:

PRIMERO: Tenernos por presentados en los términos del presente escrito.

SEGUNDO: Ejercer la facultad de atracción para que sea el INE, y no el IEDF, quien organice las elecciones del próximo 4 de septiembre. El IEDF no es garante de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad. Es evidente que los consejeros del IEDF están sometidos a las directrices de Nelson Toledo Gutiérrez, quien es una de las cabezas de la red de corrupción que gobierna y opera en la Delegación Coyoacán.

TERCERO: Se cancele la modalidad de la votación electrónica ante el temor fundado de los vecinos de que se concrete el fraude electoral mediante la modificación a conveniencia del listado nominal y por las múltiples posibilidades de alteración de los resultados que permite esta modalidad de votación.

ATENTAMENTE

Vecinos de la Delegación de Coyoacán



[1] La convocatoria de dicho proceso electivo puede ser consultada en la página electrónica siguiente: http://www.iedf.org.mx/index.php/index.php?option=com_content&view=article&id=3848

[2] En el “Anexo 1”, se adjunta una breve descripción de la estructura de la red de corrupción basada en las relaciones de Mauricio Alonso Toledo Gutiérrez y Nelson Toledo Gutiérrez en la Delegación Coyoacán-IEDF.

[3] Sedicente licenciado en contaduría, protegido por el titular de la Contraloría del IEDF, ha enfrentado diversos señalamientos y denuncias penales por corrupción y tráfico de influencias. Ver, p.e: http://www.excelsior.com.mx/comunidad/2014/12/20/998805.

[4] Puede consultarse una semblanza curricular de este obscuro personaje en la página:  http://www.iedf.org.mx/transparencia/art.14/14.f.04/14.f.04.RPE/004345.pdf

[6] El jueves 14 de julio en la sede del IEDF se llevó a cabo una reunión de trabajo en donde un grupo amplio de vecinos de diferentes colonias, representantes de comités ciudadanos, asociaciones civiles, organizaciones de la sociedad civil y representantes de partido plantearon a la Comisión de Organización de la Elección  de  los  Comités  Ciudadanos  y  Consejos de  los  Pueblos  2016  y  la  Consulta Ciudadana  sobre  Presupuesto  Partlclpatlvo  2017 y su Comité Técnico –quien debiera opinar  sobre la viabilidad técnica, financiera y operativa del SEI- un conjunto de argumentos técnicos, legales, políticos y financieros de por qué el aplicar este sistema va en contra de los principios que rigen, o al menos deben regir al IEDF. A pesar de que además de experiencias internacionales que aconsejan no emplear este sistema, de que se planteó la necesidad de no confundir la urna electrónica con la votación electrónica por internet y de mostrar evidencia empírica obtenida en votaciones anteriores sobre las distintas formas de manipulación del sistema y del padrón electoral; la Comisión al final de la sesión concluyó que no obstante toda esta evidencia, el SIE se aplicará en los siguientes procesos electivos.




ANEXOS


ANEXO 1

ESTRUCTURA DE LA RED DE TRÁFICO DE INFLUENCIAS DE MAURICIO ALONSO TOLEDO GUTIÉREZ Y NELSON TOLEDO GUTIÉRREZ EN LA DELEGACIÓN COYOACÁN-IEDF

1.  El de Nelson Toledo Gutiérrez, hermano del diputado local Mauricio Toledo Gutiérrez, quien funge como subcontralor en el Instituto Electoral del Distrito Federal.

2.  Héctor Fernando Arellano Rivera, hermano de Diana Arellano Rivera, actual diputada constituye electa e integrante del grupo político del Diputado Local Mauricio Alonso Toledo Gutiérrez y quien actualmente desempaña el puesto de analista y está adscrito en la Contraloría General. Subcontraloría de Auditoría, Control y Evaluación del IEDF.

3.  Carlos Alberto Larios Hernández, quien se desempeña como analista, en la Dirección Ejecutiva de Participación Ciudadana en el IEDF y es hijo del Presidente del Consejo Ciudadano Delegacional en Presidentes Ejidales-Segunda Sección de nombre Marco Antonio Larios Castillo.

4. Johana Elvira Bahena Aguilar. Jefa de Departamento de Registro y Situación Patrimonial y quien anteriormente se desempeñó en la Delegación Coyoacán como Subdirectora de Asistencia Legal. Además de pertenecer abiertamente al grupo político de Mauricio y Nelson Toledo Gutiérrez.